- PROYECTO: reforma de vivienda en bloque colectivo
- FASE: proyecto y dirección de obra
- FECHA: julio 2010
- EMPLAZAMIENTO: calle Isaac Peral (Madrid)















Concurso de difusión Internacional de ideas, con intervención de jurado, para la selección de propuestas arquitectónicas en el Barrio Avanzado de Santa María de Benquerencia, en Toledo, convocado por la Empresa Regional de Suelo y Vivienda de Castilla-LaMancha, S.A.

La Mancha es un inmeso campo de viñas. Nada hay en La Mancha que le dé mayor personalidad, si acaso su planicie, que contribuye a reforzar esta vista de alineaciones sucesivas de vides que bordean el horizonte.
Abordar un proyecto de edificación en estos Campos Manchegos requiere de un ejercicio de respeto, que sólo podrá llevarse a cabo conociendo El Lugar, su morfología, su clima y sus características.
La Mancha presenta un clima mediterráneo continentalizado, con inviernos rigurosos, veranos cálidos, sequía estival, irregularidad en las precipitaciones, fuertes oscilaciones térmicas y notable aridez. Así, la amplitud térmica anual es muy elevada, entre 18 y 20 ºC. En julio la temperatura media mensual se sitúa por encima de los 24 ºC. Los inviernos, sin embargo, son fríos, con una temperatura media del mes de enero que se sitúa incluso por debajo de 4 ºC.
En cuanto a la vid, los viñedos manchegos son los mayores del mundo por superficie. Sobre estos terrenos se extiende la Denominación de Origen La Mancha, que abarca parte de las provincias de Toledo, Albacete, Ciudad Real y Cuenca. Ocupa 190.980 hectáreas y 182 municipios, siendo la denominación de origen de vinos más extensa del planeta.
Con todo ello, se plantean unos bloques de viviendas de geometría orgánica, y recubiertos de una piel de vegetación, como una analogía de las viñas manchegas. Se busca con ello dar la idea de ausencia de construcción, que se sustituye por unas representativas y simbólicas viñas sacadas de escala.

Esta envolvente vegetal da como resultado una arquitectura integrada y camaleónica, que cambia de aspecto estacionalmente por razones de la misma naturaleza, adoptando el fulgor del verde en primavera, el verde suave en el verano, el dorado de los metales en otoño y el gris de las cortezas en invierno.
Estamos ante la conciencia del paso del tiempo, la revelación de lo fugaz, la emoción de las estaciones.

Y así, las arquitecturas desaparecen por completo, al insertarse totalmente dentro de la naturaleza, e incluso diríamos que ésta se crea expresamente para que exista la arquitectura.

Pero además, esta fachada vegetal, combinada con los huertos que se anteponen a los cerramientos a sur de las viviendas, favorecen el confort climático de éstas, disminuyendo la temperatura superficial en hasta 10 ºC, y la temperatura del aire en más de 3 ºC. Asimismo, esta combinación de envolvente vegetal y huertos de autocultivo, contribuyen a un aislamiento térmico de 5 ºC en verano y de 3º C en invierno.

Esta fachada constituye un regulador del ambiente, al reducir el flujo de calor y crear un microclima. En la arquitectura tradicional esta técnica de enfriamiento había sido ya empleada, pero la utilización en las últimas décadas ha sido muy escasa debido al aire acondicionado. Esto supone un gran gasto energético y una extra emisión de gases que proceden de las edificaciones.

En 1980 Huang y su equipo en Lawrence Berkeley Laboratory estudiaron el potencial de la vegetación en la reducción de temperaturas de verano en edificios residenciales, y concluyeron que la energía que se ahorraba era de más del 25 %.
Esta envolvente vegetal a modo de fachada, protege de la radiación solardirecta y enfría el ambiente interior mediante evaporación. La vegetación convierte alrededor del 70 % de la energía solar en bio-energía a través de la fotosíntesis, sin incrementar la temperatura.

Finalmente, al estar constituida por una masa vegetal de hoja caduca, esta fachada no permitirá la entrada de las radiaciones solares en verano, reduciéndose éstas en más de un 80%, ya que la frondosa vegetación establecerá una barrera natural; si bien, en invierno con la caída de la hoja, se producirá el efecto contrario. Ello, combinado con la diferente altura solar según la estación del año, da como resultado que en el estío apenas entrará radiación solar en la vivienda, mientras que en invierno la luz y la radiación solar serán abundantes, justo cuando más se demandan.

Y a todo ello deberíamos añadir las consecuencias psicológicas que tiene en los usuarios la percepción de un elemento amable de vegetación, y la mejora indudable que supone para las condiciones estéticas del lugar.




SECCIÓN CONSTRUCTIVA POR ACCESO A GARAJE


Coolboom es una de las revistas con mayor influencia en internet en los temas relacionados con la arquitectura y el interiorismo, teniendo incluso una versión en castellano y otra en inglés, lo que da una idea de su difusión. En ella se tratan reportajes sobre proyectos de arquitectura internacional o sobre eventos relativos al diseño.
El pasado 21 de septiembre, nos publicaron en dicha revista el proyecto de la Blue House en Daimiel, con un amplio reportaje fotográfico, confirmando así la buena acogida de este proyecto.
Este es el link de la publicación.
DESCRIPCIÓN FORMAL
Dice la Biblia en Génesis 2:8-15:
“2:8 Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. 2:9 Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. 2:10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos. 2:11 El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro; 2:12 y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también bedelio y ónice. 2:13 El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus. 2:14 Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates. 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.”
Y al afrontar el proyecto de un centro parroquial no podemos ni debemos olvidar este pasaje. La naturaleza es el centro y el origen de la Creación, sólo cuando toda la naturaleza ya había sido creada, cuando los ríos y los valles, cuando los árboles y las montañas, ya existían y tenían forma, se planteó Dios la creación del Hombre. Es decir, la esencia de la Creación, más allá del Hombre, es la Naturaleza, y toda la esencia divina se halla en ella. Podría incluso decirse, que Dios, en cierto sentido, creó a la Naturaleza a su imagen y semejanza.
Es por ello, que al proyectar un centro parroquial, entendemos que el centro del proyecto, el carácter del mismo, debe ser la propia Naturaleza. En este caso, por decirlo de alguna manera, el jardín y las zonas verdes no serán un adjetivo del proyecto, sino el sustantivo mismo.
Así, conceptualmente, se parte de un concepto de masa edificatoria ocupando todo el solar. Sin embargo, a esta masificación edificatoria, y como efecto de la propia tensión que se produce en esa sobresaturada
edificación, le surge una grieta que va creciendo, erosionando el volumen edificatorio, horadando el interior de la masa, y delimitando, casi escultóricamente, un conjunto en el que tiene más influencia esta grieta y el vacío que deja que lo propiamente construido.
Casi se trata de un proceso similar al de la erosión que produce un río, y en ese sentido entronca con los cuatro ríos que atravesaban el Jardín del Edén, según se recoge en el Génesis.
Configurado este espacio de no-construcción, conviene dotarle del contenido apropiado, y en este caso, como no podía ser de otra forma de acuerdo a lo que se viene explicando, se crea una superficie de jardín al que se van abriendo las distintas edificaciones. Se han trazado unas líneas pavimentadas en las que se intercalan distintos tramos verdes, tapizados con plantas de bajo consumo de agua y alta resistencia al clima. Estas líneas se rompen en diversos puntos por espacios mayores de estancia para los habitantes del proyecto.

Ello condiciona la organización de los distintos usos. Así, se sitúa la iglesia en el lugar preferente, mientras que la vivienda del párroco se sitúa frente a la iglesia, sirviendo de cerramiento de la parcela con el equipamiento rotacional de la parcela colindante. Finalmente, al fondo de la parcela, y dando a la zona verde prevista, se dispone el bloque destinado a funciones más puramente administrativas o educativas (salones parroquiales, aulas de catequesis, despacho de Cáritas, etc.), de manera que desde las aulas se tenga iluminación norte y vistas de la zona verde prevista en la parcela ubicada al noreste de la parcela del proyecto.
La iluminación es uno de los temas esenciales en esta distribución. Así, como se ha comentado, las aulas se disponen con orientación sensiblemente norte, mientras que el distribuidor estará iluminado por la luz sur. La iglesia, por su parte, se proyecta para favorecer la entrada de luz diferenciada en cada una de sus partes en función del carácter de cada una de éstas. De este modo, la capilla del Santísimo se iluminará cenitalmente mediante una grieta de luz en la cubierta, creando un espacio en el que se busca la reflexión y la oración que da la ligera penumbra. En la nave principal, en cambio, se busca un espacio más vital, con vistas parcialmente veladas del “jardín del Edén” exterior y vistas de un jardín privado tras el altar; todo ello reforzado con una fuerte iluminación del este al amanecer, e iluminación sur a los pies de la iglesia. Finalmente, las viviendas, por tratarse del espacio de utilización más reducida, reciben luz del oeste.
SECCIÓN LONGITUDINAL

Los giros introducidos en la planta del proyecto con respecto a la geometría de la parcela favorecen notablemente estas orientaciones que se han reseñado.
Con todo lo señalado anteriormente, se organizan los distintos accesos en función de las necesidades de cada zona.
Igualmente, los núcleos de comunicación vertical se distribuyen de tal modo que puedan prestar el mejor servicio a cada uno de los fines. Así, se crean singularmente en planta baja dos cubos que albergan la comunicación vertical entre la planta sótano y este jardín de la planta baja por un lado, y por otro entre la planta baja y la vivienda del párroco. Se considera importante que este núcleo también cuente con un ascensor para hacer accesible la vivienda, ya que es previsible que en ella, en algún momento, puedan residir personas de edad avanzada.
Exteriormente, la iglesia presenta una diferenciación formal entre la nave principal y la capilla del Santísimo, a través de un potente muro que se adelanta al resto de la edificación.
Para ser claramente identificable como iglesia católica, exteriormente se sitúa una serie de maclas de cubos con el volumen vertical y prismático del jardín privado situado tras el altar. El efecto al contemplar el conjunto es el de una cruz en volumen, cuyos brazos reflejarán sombra sobre el volumen prismático sobre el que se maclan. En cierto sentido, podría decirse que se trata de una cruz en volumen, al modo de la cruz del “Corpus Hipercubicus” del lienzo de Salvador Dalí.
PROGRAMA DE USOS Y NECESIDADES
IGLESIA.- Consta de una nave principal y presbiterio, tras el cual se sitúa un jardín privado, de tal modo que la Naturaleza (centro mismo de la Creación, como se dijo al inicio) esté muy presente en la Liturgia.


